Día Internacional de La Mujer

Una invitación

Antes de felicitar a las mujeres en nuestras vidas; antes de desearles feliz día a aquellas madres, hermanas, colegas y queridas que conocemos; antes de poner nuestros pensamientos de celebración sobre este día en redes sociales, tomemos un momento para reflexionar sobre el propósito y la intención que yacen detrás de la invención del Día Internacional de La Mujer.

Mientras haya desigualdad basada en el género, mientras hayan discriminación y mutilación corporal, prohibición de libertades personales y violencia hacia aquellas que han cargado a la humanidad entera en sus vientres, hay poco que celebrar y mucho en qué pensar. Desde un punto de vista macro en la escala del tiempo, apenas hemos empezado a comprender, adoptar y destinar el poder de lo que yo creo es la clave para nuestra supervivencia como especie: la liberación y el fortalecimiento de la mujer a nivel global.

Detrás de cada logro magnífico del hombre están el amor, entendimiento, compasión, ternura, paciencia, armonía, amparo, perdón y sabiduría de la mujer. Sin embargo, detrás de cada acto en contra de la vida misma, desde guerras hasta leyes opresivas, existen el vacío de la misma sabiduría y una versión torcida y atrofiada de un potencial abandonado por haber sido asignado un rol secundario en nuestra historia.

Muchos tenemos la convicción de que nuestro futuro depende en gran parte de la maduración y el despliegue total del potencial que existe en las mujeres marginadas por la pobreza, especialmente las jóvenes. Ellas serán las madres y compañeras de futuras vidas constructivas o de matones y  hombres mal guiados.

Hoy, en tan solo uno de los 365 días que tarda una vuelta alrededor de nuestra estrella, observamos la enorme tarea que tenemos en nuestras manos. Los invito, amigos nuevos y viejos, a reflexionar sobre las maneras como cada uno de nosotros puede contribuir a un mejor futuro. Luego, por supuesto, celebremos uno de los tesoros más grandiosos que este planeta ha creado.

 Una mujer embarazada descansa mientras termina sus tareas diarias. Santa Cruz del Islote, Colombia. 2008

Una mujer embarazada descansa mientras termina sus tareas diarias. Santa Cruz del Islote, Colombia. 2008